El Módem (un clásico)
Empezando por lo más básico, diremos que la palabra “módem” proviene de unir dos términos: modulación y demodulación, lo cual es básicamente todo lo que realiza este dispositivo. ¿Pero qué significa esto, en términos llanos? Pues que partiendo de la señal que se desea transmitir (que es desconocida para el receptor, y se denomina como moduladora) se realizan modificaciones en una señal eléctrica estándar (que sí es conocida por el receptor, y se denomina portadora); a este proceso se le llama modulación de la señal. Una vez transmitida, el demodulador que reciba esta información eliminará la portadora, por ser una señal estándar que ya conoce, quedando la información de la moduladora, que era la que queríamos transmitir.
El Router (el más listo de la clase)
El cometido del router (que, para ser correctos, deberíamos denominar enrutador en castellano) no es el de realizar el marcado para establecer la conexión a Internet, sino que va más allá. Dentro del conocido Modelo OSI, un documento donde se define la estructura de las redes de comunicaciones mediante capas, los routers se sitúan en la capa 3, también llamada capa de red, lo cual implica que se centran en tareas de gestión del tráfico de datos.
Bajando a un lenguaje más llano, diremos que los routers tienen la capacidad de conectar entre sí redes, asegurándose de que los paquetes de datos que viajen entre unas y otras. Esta capacidad de gestionar paquetes provenientes de las distintas fuentes que integran una red permite que con uno de estos equipos sí que podamos conectar varios ordenadores a Internet en nuestro hogar, haciendo además que todos disfruten del máximo ancho de banda disponible.




